domingo, 14 de septiembre de 2014

Menguante



A pesar de mi fascinación por la luna llena ahora mismo me interesa más lo menguante.

El año pasado, al acabar mi estancia en Dublín, decidí hacerme un regalo, me lo había probado ya mil veces e intentaba calcular si el uso que le iba a dar compensaría su precio. Y volví de Dublín con un anillo, un anillo lleno de tréboles, yo que nunca uso (usaba) anillos.

Y lo usé, no a diario pero sí frecuentemente, y empecé esta aventura toqueteando mi anillo en salas de espera (en una de ellas descubrí el trébol de cuatro hojas, que ni siquera sabía que estaba), y lo seguí usando hasta que la quimio me deformó, me hinchó y me engordó.

Hoy mi dedo vuelve a caber en mi anillo, soy la increible Superaivou menguante.




viernes, 12 de septiembre de 2014

Superaivou

Una vez delimitados mis superpoderes posquimio necesito un traje de superheroína.

Después de ver "Los increibles" tengo claro que por muy superheroina que sea (o muy supervillana) no voy a usar capa, pero ni la mismísima Edna Mode pone ninguna pega al clásico uniforme de Supermán con su calzoncillo por fuera, así que, dándole una vuelta más al concepto (y siguiendo la sugerencia de la enfermera) Superaivou lleva su sujetador por encima de la camiseta.

Soy una superheroína delicada, que necesita fibras de algodón en contacto con la piel. Solo espero no despistarme, mientras las temperaturas de este fin de verano me impidan convertirme en una especie de lasaña camiseta sobre camiseta, y salir a la calle con el atuendo de mi alter ego.
















Ya solo necesito localizar una cabina telefónica por si las moscas.

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Sanidades

Hoy mi compañera de viaje, Sabela, ha acabado con sus (25 -1 +1) sesiones de radioterapia y comparto con ella la satisfacción de otro paso dado.

Salvo en la quimioterapia, Sabela me ha servido de avanzadilla dándome pistas e incluso prestándome esa lencería tan sexi recomendada por la enfermera S. Todos sus trucos, todas sus experiencias, me han ahorrado algún que otro desasosiego, que de desasosiegos estamos sobradas.

Sabela, por su condición de funcionaria (es profesora y sospecho que de las buenas), comparte viaje pero no vehículo: distinto hospital, distinta cirugía, distintas pruebas, distintos medicamentos, distintos plazos...  y aunque cada una vive su proceso, y espero y deseo de todo corazón que ambos sean lo más breves (y leves) posibles, no puedo librarme de la incómoda sensación de que la sanidad privada adelanta, en este caso por la izquierda, a la sanidad pública.

Seguimos, paso a paso.

domingo, 7 de septiembre de 2014

Objetos cotidianos (II)

Recuperar la normalidad supone recuperar algunos objetos cotidianos (insisto).



viernes, 5 de septiembre de 2014

UPS! (uninterruptible power supply)

No estoy muy segura de que mi oncóloga sepa lo que que es un SAI pero alguien debería saberlo en un hospital.

Hay distintos baremos, entre la media hora que nos han anunciado al llegar a la sala de espera y la hora que considera la oncóloga, pero todos están de acuerdo en que cuando las máquinas se apagan hay que dedicarle un buen rato al reinicio.

Las máquinas son dos aceleradores lineales, dos freidoras atómicas como diría Nacho Mirás, y no sé por qué sospecho que el proceso de reiniciado es costoso y proceloso, y eso cuando se consigue, que hoy los pacientes de la máquina uno se han ido sin su sesión de radiación (afortunadamente mi máquina es la dos).

- Se ha ido la luz.
- Ya, pero yo suponía que habría un SAI.
- Lo hay pero tarda unos segundos.

Insisto, no estoy muy segura de que mi oncóloga sepa lo que es un SAI, o lo confunde con un generador de emergencia, o el SAI no funciona.

martes, 2 de septiembre de 2014

La bella durmiente

Llevo ya mucho tiempo con sensación de falta de sensibilidad en la punta de los dedos, no es exactamente acorchamiento, ni exactamente hormigueo, no están dormidos pero tampoco despiertos del todo. Y esa sensación se acrecienta por la noche, de modo que cada vez que me despierto tengo que intentar resucitar mi mano derecha (cuando no las dos).

Tras más de media hora tumbada, absolutamente inmóvil, con un brazo en alto ("no te preocupes, esto solo es el primer día, los demás será mucho más rápido") al ir a tocármelo con la mano dormida no lo encontraba. Menos mal que he mirado, seguía ahí.

- ¿Cómo ha ido?
- Bueno... estaba un poco aterida, además se me duermen mucho las manos...
- Eso es de la quimio, el taxol.
- Será.
- Sí, es.

Menos mal que las oncólogas saben de los venenos secretos que duermen a las bellas durmientes. Y sin manzana.

lunes, 1 de septiembre de 2014

Haciendo números

Matemáticas básicas.

Distancia Monforte-Coruña: 158 km
Cincuenta viajes: 7900 km
Distancia Monforte-Ourense: 48,6 km
Cincuenta viajes: 2430 km
Diferencia: 7900 - 2430 = 5470 km

Tiempo estimado Monforte-Coruña: 1 h 44 min
Cincuenta viajes:  5200 min = 86,6 horas
Tiempo estimado Monforte-Ourense: 40 min
Cincuenta viajes:  2000 min = 33,3 horas
Diferencia: 5200 - 2000 = 3200 min = 53,3 horas

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