Mostrando entradas con la etiqueta esperar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta esperar. Mostrar todas las entradas

martes, 19 de agosto de 2014

Premoniciones

Hace una semana me llamó una amable señorita que me informó de que no había citas antes del día 19 para mi resonancia hepática, supongo que me informaba porque en el volante especificaba que tenía que ser antes del 19. Sus opciones eran resonancia en Lugo y cita con la oncóloga en Monforte el día 19 o resonancia el día 20.

Ilusionada con el concepto de "resonancia premonitoria" he vuelto a esperar dos horas (parece ser el tiempo mínimo de espera) para descubrir que no, que hoy no me daban los resultados de la resonancia de mañana.

De nuevo la coordinación entre hospitales es nula.

martes, 29 de julio de 2014

Muy loca

A pesar de estar sobradamente preparada para esperar, aún hay situaciones que me ponen a prueba.

Cuando te dan una cita a las 11 de la mañana y tu experiencia te dice que, como mínimo, tardarás una hora en ser atendida te preguntas qué sentido tiene que te manden ir en ayunas.

Supongo que una persona más proactiva haría algo al respecto pero yo cuando me mandan ir en ayunas... voy en ayunas, y cuando tengo que esperar a que salga mi número en un monitor para que me atiendan... espero a que salga mi número.

A las tres de la tarde en ayunas (y casualmente tras haber vomitado de madrugada) la oncóloga me dijo que no era necesario estar en ayunas y que por qué no había preguntado antes.

¿Y si por no estar en ayunas no me pueden hacer alguna prueba y tengo que volver otro día y tengo que restrasar el comienzo de la radioterapia?...

Un día de estos me voy a dar el gusto de contestar: "porque estoy muy loca".

lunes, 28 de julio de 2014

Tic-tac

A pesar de estar sobradamente preparada para esperar, aún hay situaciones que me ponen a prueba.

Salir a las diez de casa para una cita a las once en Lugo (una cita que podría y debería ser en Monforte) y descubrir al llegar que la cita es cuarenta minutos después de lo que te dijeron por teléfono es una simple anécdota.

Descubrir que la sala de espera es la sala de espera más llena que has visto en tu vida es solo un hecho inquietante.

Entrar en la consulta cuatro horas después siendo los penúltimos en ser atendidos de la sala de espera más llena que has visto en tu vida... es una situación que me pone a prueba.

Hoy mis hijos han comido una pizza de Mercadona a las cinco de la tarde.

miércoles, 6 de noviembre de 2013

El arte de esperar

Parece que tener cáncer es, entre otras cosas, un ejercicio de paciencia.

Una biopsia cuesta 20 días, una analítica una hora, un electro un cuarto de hora más, la consulta de preanestesia tres días, una operación para quitar un ganglio (a priori) unos quince días más...

Algo dentro te apremia, te dice que es urgente, que todo debería tardar menos, y algo dentro siente alivio por disfrutar unos días más de esta aparente tranquilidad, de este "durmiendo con mi enemigo".

Esperando.